Cada cierto tiempo suelo viajar a mi ciudad natal, Armenia; visitar a mi familia y reconectar con aquel lugar que me vio crecer. Así como emprendo mi viaje de ida, el regreso llega más rápido de lo esperado. Me encuentro abordando el avión de regreso a mi casa en Bogotá. Emocionada por retomar la rutina, pero cansada de pensar justamente en eso. Mientras entro, diviso, a lo lejos, una cara conocida. Era él, un viejo amigo, un amigo con el que teníamos una historia en común. Ya estaba sentado en su puesto del avión. Parece que los dos habíamos regresado a Armenia para el mismo periodo de tiempo, curioso. De repente, me apeno profundamente. No sé si saludarlo o hacerme la que no lo ví. No quiero atravesar ese momento incómodo, pero tengo que decidir rápido, pues la fila del avión avanza y cada vez me acerco más a su lugar.
[[Me acerco a saludarlo.]]
[[Paso derecho a mi puesto.]]Decido acercarme y evitar pasar por grosera. Un saludo simple: beso en la mejilla, sonrisa suave y un //hola, ¿cómo estás?//. Me devuelve el saludo sorprendido de verme. Tranquilo, yo también lo estoy. No podemos hablar mucho más en aquel contexto afanado.
[[El pasaje]]Decido seguir derecho y no tener que pasar por ese //chit chat// vacío.
[[El pasaje]]Tengo mi pasaje de abordar en la mano, lo reviso nuevamente: 12C. Miro los número de arriba para saber donde está mi asiento. Veo la silla vacía a su lado. Es esa, 12C, y él estaba en la 12B. ¿Cuáles eran las chances? Me había tocado el asiento junto a él, quisiera o no quisiera, ya tenía que emprenderme en una interacción real y prolongada. Estaríamos 1 hora ahí. Me acomodo en mi puesto mientras digo en voz baja "ay, esta es mi silla".
[[Conversación]]
Se voltea a verme, nuevamente con una sonrisa. Parece incrédulo sobre lo que está pasando. "No me imaginaba encontrarme aquí contigo", me dice, "y menos que quedaramos al lado". Suelto una risa sutil, "Yo sé, yo menos, está super //random//". No sé ni cómo interactuar con él. Me apena mirarlo a los ojos. Siento que estoy interactuando extraño, pero es que no estaba preparada para esta situación.
[[Interactuar]]
[[Estar en silencio]]Pienso en que tengo que dejar de actuar así. Entonces me propongo, mental y rápidamente, hacerle conversación. Le sonrío tranquilamente, "y cuéntame, ¿por qué estabas por aquí?". La típica pregunta. El responde, "No pues, lo de siempre, quería visitar un rato a mis papás y aproveché que podía pedir unos días libres en el trabajo. Últimamente ha estado pesado." Pienso en lo curioso que quisiera visitar a sus papás al mismo tiempo que yo. Asiento con la cabeza. "¿Y tú? ¿Qué te tiene por aquí?" me dice. Intento parecer relajada, aunque hubiera unos nervios inexplicables que me consumieran, "Lo mismo que tú. Hace rato no venía a Armenia, y creo que ya era tiempo. No cae mal volver al pueblito." Se ríe suavemente.
[[Despegue]]Unos minutos después, anuncían en el avión que vamos a despegar. El avión empieza a moverse. Comienza la peor parte, después del aterrizaje. Respiro profundamente y cierro los ojos, intentando controlar el miedo que me da estar en tal artefacto volador gigante. Aumenta la velocidad, más y más, y de repente, sin pensarlo, pongo mi mano en su brazo. La aceleración del avión hace efecto. Percibo que el voltea, pero mantengo los ojos cerrados porque, uno, no sé lo que acabo de hacer y dos, todavía no estamos estables en el cielo.